9.2 Guerra entre los persas y los turcos (Parte 2)
(augusto – septiembre de 1618)
Conforme á esta orden se quedó el mesmo rey con sola la gente que bastaua para desmantelar a Ardevil, como rresueltamente lo hizo. El número de la cavalleria que se juntó en Soltania, catorze ó quinze leguas de Casbin, no se pudo averiguar puntualmente, mas de sigun lo que de las rrelaciones de varias personas se puede buenamente colegir serian los que se hallaron con el dicho general persiano, sin cinco ó seis mil malos arcabuzeros á pie, pocos mas ó menos de treinta mil cauallos, y sin los mozos y criados de los soldados.
Con tan estrecha orden de no pelear, como se a dicho, se puso Cachicachan casi en el medio del camino entre Tauris y Ardeuil, siendo la distancia que ay entre estas dos ciudades de veinte y cinco leguas, y alli aguardo á saber la derrota que el canpo de los enemigos tomaua. Estaua con él, teniendo el sigundo lugar en el exercito, Emancolican, Cham de Xiras, hijo de Alauerdechan, con la gente de guerra de Xiras y de su distrito, tenida sienpre por la más valerosa de toda la Persia, y ansi estos como los demás sin otros inpedimentos más de los muy forzosos, para con presteza rretirarse luego que tuuiesen auiso de acercarse el enemigo.
Quando de inprouiso, de algunos cauallos que hazian la guarda algo apartados hazia el camino de Tauris, les dieron rrebato de como todo el exercito enemigo venia ya cerca. Y como sienpre en los casos rrepentinos de que se espera peligro las cosas parecen mayores y más terribles de lo que son, ansi á estas centinelas de los persianos, descubriendo tanto numero de caualleria creyeron, como era muy verisímil, venir alli todo el canpo de los turcos, siendo esta sola su auanguardia.
Porque Cali Baxa, después de auerse juntado con el rresto de su numeroso exercito el Baxa de Erzirun y algunos georgianos y curdos, caminó derecho á Tauris, auiendo ya tenido nueua de que la ciudad y fortaleza se desmantelaua. Auia sido saqueada y muy disminuida de su gran población esta nobilissima ciudad, pero sienpre auian quedado en ella rrastros y mucha parte del lustre de su antigua grandeza; mas en esta sazón, hallándola los turcos del todo asolada y talada su hermosissima y fertilissima canpaña, les puso no solo admiración, sina que les causó conpasion, mayormente á los que alli auian estado de presidio tantos años.
Y como juntamente viese el Baxa desanparada y arruinada tanbien la fortaleza, que por su fuerte sitio con mediano presidio pudiera defenderse, ó á lo menos gastar y debilitar las fuerzas de su exercito por muchos dias, le párescio, como á la verdad lo era, que los persianos mostrauan en esto euidentes muestras de temor, y que ansi conuenia, pues el tienpo le daua á ello lugar, teniendo su exercito fresco y entero, pasar adelante antes que los persianos se rrehiziesen de más soldados, teniendo auiso por sus espias que aguardauan socorro de Hircania y Corassan. En execucion de esto enbió adelante la auanguardia, en que auia veinte mil tartaros, con los Baxas é governadores de Van y Erzirun, y á Tamarascan con tres mil georgianos, dándoles orden que corriendo los tártaros delante rreconociesen en que parte se hallase el canpo de los persianos y con que número y calidad de gente.
Luego como la vanguardia turquesca comenzo á caminar, otro día después de auerse apartado del cuerpo de su exercito supo que Cachicacham estaua diez leguas de alli con parte de la gente de guerra de los enemigos, afirmándoles algunos que no llegavan á veinte mil, y que su rey, desconfiado de poder defender la canpaña, desmantelaua á Ardeuil para rretirarse mas la tierra adentro. Con esto pasaron adelante hasta llegar á menos de dos leguas de los persianos, los quales con el rrepentino temor que ya se a rreferido, sin dar lugar el peligro cercano á más consultas, tumultuariamente y á gran priesa comenzaron íi rretirarse, dexandose la mayor parte de las tiendas y en ellas las cosas de más inpedimento. Las mugeres que en los exercitos acostunbran á seguir á los soldados aunque sea en casos tan arduos y peligrosos, como andan desenbueltamente á cauallo como los honbres fueron las primeras á huir con su rropa, camellos y criados.
Pero como después de aquel primer movimiento Cachicachan y los demás capitanes persianos, algún tanto ya fuera de su rreal, hiziesen parar á los que huían, los pusieron en orden hallándose en lugar desenbarazado, teniendo el cuerno derecho el dicho general, y Emancolican, señor de Xiras, el izquierdo. Y para rreconoсer de más сerca los turcos enbiaron delante quatro mil cauallos y dos mil infantes arcabuzeros á pie, con orden de que luego se rretirasen con rrelaсion сierta de lo que viesen. Y aunque el número de esta gente para rreconocer era mucha, mayormente lleuando infanteria, que no podia ponerse en saluo con tanta presteza, parecio después que el digsigno de Cachicán fué de que los enemigos se entretuuiesen con ellos en el interin que él pudiese acabar de ordenar el rresto de sus soldados, ó ponerse en saluo con ellos, auenturando á perder por esta causa los que auia enbiado delante, siendo como eran de los de menos inportancia que auia en su exercito. Auiase leuantado esta gente de guerra en las ciudades de Spahan, Jesda y Caxen y de sus aldeas circunvezinas.
Y como á poco más de media legua topase con los tártaros que sigun se a dicho venian como más sueltos en los primeros de la auanguardia turquesca, sin guardar el orden que traían arremetieron á ellos, ó lo que parece más cierto no tuuieror lugar de hazer otra cosa, porque los tártaros, sigun su costunbre, enbistiendolos por la frente y por los costados con gran número de flechas los rronpieron y pusieron luego en huida, aunque ansi en ella como en la poca rresistencia que hallaron degollaron la mayor parte dellos.
Fué tan presta y rrepentina esta facción, que el rruido y grita de los que huian y de los que venian executando el alcance, los unos y los otros llegaron casi á un tienpo al cuerno izquierdo de los persianos, de manera que sin euidente peligro de perderse todos no podian ya rretirarse hallándose enuestidos y casi rrebueltos con los enemigos. Y ansi, Daur Chan, ermano del Chan de Xiras, que se hallo más cerca con algunos soldados viejos de la milicia de Alaverdechan su padre, cerró animosamente con los tártaros que venian desordenados siguiendo el alcance por aquella parte, haziendo luego lo mesmo Emancolichan su ermano, aunque muy gordo y enpedido, viendo á Daurchan y á los mejores soldados suyos tan enpeñados.
Cachicachan, aunque contra el orden del rey, no pudiendo ya hazer menos, conociendo como buen soldado que le era forzoso pelear, ó morir huyendo por las espaldas, animando á los persianos que estauan en su cuerno envistió con gran valor en los tártaros, turcos y georgianos que les seguían, trauandose por anbas partes una terrible batalla, la qual por no traer los turcos artillería fué igual por grande espacio, pero como los persianos despues de aber disparado y gastado sus flechas cerrasen de cerca con sus cimitarras con los tartaros, hicieron gran matanza en ellos, rrecibiendo tanbien casi igual daño, porque los turcos y georgianos, que deseauan tomar venganza de la rruina que dos años antes auian padecido en su prouincia, peleauan valerosamente, hasta que después de auerse puesto en huida los tártaros, los demás hizieron lo mesmo, sin auer los persianos seguido mucho á los que huian, ansi por auer perdido muchos de los más valientes de los suyos, como por temer no se hallase cerca el rresto del exercito turquesco, siendo esta la principal ocasión de no auer los enemigos rrecibido mayor daño.
Y aunque el alcance fué breue se prendieron algunos turcos y curdos que sigun el lustre de las armas y vestido parecian de más calidad, de los quales los persianos hizieron grande ostentación publicando auerse prendido en este rrequentro los Baxas de Bagadat, Damasco, Caramit, Van y Erzirun, pareciendo después lo contrario, pues solo se afirma auerse prendido el Baxa ó Sanjaco de Van. Tamarascan, que se auia portado valientemente, después de auerle muerto el cauallo algunos soldados georgianos le saluaron de aquel peligro.
Y en fin, esta facсion fué mucho menor de lo que se auia publicado, con daño casi igual de anbas partes. Porque la primera nueua que llego á Spahan fué de auer muerto veinte mil tártaros y turcos; después se dixo de muchos menos, hasta venir algunos á afirmar que ansi de estos como de los persianos no fueron mas de diez mil. Y es tan incierto y de poca fe quanto estas naciones orientales afirman y publican, que no se puede dellos percibir certidunbre alguna por la mucha confusión y instabilidad que vsan en sus palabras, siendo todos de su naturaleza grandes mentirosos, mayormente en las cosas que puede rresultarle algún daño ó prouecho suyo. Lo que luego en pocos días se afirmó y publicó por cierto [es] que ni los turcos ni persianos no quedaron con pérdida notable del trance que se a dicho, porque Cali Baxa ni pasó adelante, como pudiera teniendo su exercito entero, y no auer aun comenzado los fríos en aquellas prouincias, ni el rey de Persia desistió del trato de pazes que desde Casbin se auia comenzado, antes en aquella mesma ocasión, auiendo entre los demás presos sido hallado el Chaus, medianero dellas, en Casbin, y lleuadole á Ardeuil al rey de Persia, le rrecibio amigablemente y muy rregalado lo enbio luego al Baxa. Resultó de aqui suspensión de armas, y dentro de pocos dias que el Chaus fué y vino se concluyeron las pazes ó treguas conforme á como el rey de Persia pretendia, porque luego no solo no se trato cosa hostil de una y otra parte, mas el rey enbió cantidad de mantenimientos al canpo de Cali Baxa, que auia parado una jornada adelante de Tauris.
Con solo esto se puso fin á la guerra que con tanto aparato se auia comenzado, esperándose della mayores efectos que en todas las entradas pasadas de los turcos en Armenia y Media auian sucedido.
Pero el rey de Persia, siendo solo su fin entretener, cansar y gastar sus enemigos, dando tienpo al tienpo, quedaua satisfecho con rretener lo que con tanta felicidad auia ganado dellos los años pasados, paresciendole quedar con bastante rreputacion auiendo cobrado lo que su padre Mahamet Codabanda auia perdido, y sustentarlo contra aduersario tanto más poderoso, mouiendolo principalmente á desear y procurar con tantos medios la paz, el verse, como ya se a dicho, sumamente aborrecido de sus vasallos.
Mas á Cali Baxa, teniendo á un tienpo conmodo y las fuerzas de su exercito enteras, no solo para socorrer la mayor parte de la Media, más aun saquear las ciudades de Ardeuil, Soltania y Casbin, bien se conoció auer sido grandes y muy urgentes las causas para tan apresuradamente rretirarse. Estas, aunque la fama que por la Persia corría era ser una dellas el dinero que ocultamente auia rrecibido, se deue juzgar por más verisímil la nueua asumcion al ínperío turquesco del muchacho Osman y deposición de Mustafa su tío, juntamente con la noticia que en Constantinopla se tenia de preuenir en Europa tan grandes armadas por su Magestad Catholíca, rey de Francía y venecianos.
(García de Silva y Figueroa "Comentarios", Tomo II, Libro VII, Capítulo II, pp. 333 – 339)
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